Si os gusta jugar a lo grande  lánzate con exageraciones desmesuradas. Aquí

van dos de ellas, son  hipermegasuperdivertidas.

 

Era un árbol tan alto tan alto que en él en vez de anidar

pájaros… ¡anidaban los aviones!

 

Era un hombre tan bajito tan bajito que para andar en

vez de bastón, usaba…¡un alfiler!

 

Inténtalo tú.

Piensa, piensa sapientísimo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *